El culto a San Benito de Palermo, monje franciscano italiano nacido en 1526 de esclavos africanos, se extiende por varias regiones de Venezuela, con especial fervor en los pueblos del sur del lago de Maracaibo. Palmarito, único pueblo afro de Mérida, celebra su fiestas el 27 de diciembre y el 6 de enero al son de la batería del Chimbángles y la Gaita de Tambora. Al frente de la procesión va una bandera de color azul que representa a la deidad africana Ajé, señor de las aguas. La procesión recorre las calles del pueblo durante varios días y noches con cantos y bailes que algunos dicen se relacionan con ritos africanos procedentes de Togo, Benin, Nigeria, Angola y Ghana, durante la época de la colonia. En la madrugada del 6 de Enero, luego de la salida del sol, las comparsas de la Gaita de Tambora y de los Chimbangles se enfrentan en una ‘pelea’ simbólica cargada de una gran tensión y energía. Haber tocado y cantado toda la noche afecta a esta manifestación que da fin a la primera noche de las fiestas de San Benito para pasar al desayuno que comparten locales y turistas por igual.